lunes, 10 de junio de 2013

El Marketing Enzimático Digital ya ha crecido. Era cuestión de tiempo, pero no ese intervalo de tiempo al que usted está acostumbrado, sino a ese otro que le perturba, le pilla con el "paso cambiado" y que por más que se resista, no podrá controlar porque es extraordinariamente rápido... Zzzassss!!!
El que piense que este "nuevo" marketing solo es aplicable a las redes sociales se equivoca, ya que es una forma de pensar y como tal, marca las pautas de un modelo de funcionamiento o función.
Su peculiar inicio se debe a los tensos debates que he disfrutado con Ignacio Errando Mariscal sobre la novedosa teoría de la Economía Microcelular, donde la demanda no se caracteriza por genéricas necesidades que han evolucionado hasta una globalizada y "singular" oferta para satisfacerlas, sino que se rige por los aspectos más caprichosos que usted pueda imaginar, llegando a customizarla de tal manera que se ciñe a la libre "asociación" de ideas y de conceptos. Esta batería de solicitudes ambiguas ha llevado de calle a los ofertantes que se han estado resistiendo numantinamente creando un desconcierto tal que el MEZD se ha visto obligado a resolver de forma precipitada y aplastante.
Las pautas son las siguientes y si se enfrenta a ellas, se enfrentará al progreso y con ello, a esa masa creciente de ejecutivos que no creen en la disyuntiva de "especialista o generalista", por la sencilla razón de que son "usuarios especialistas en todo". Ellos se rigen por su afecto, sus gustos y sus propios deseos. Esta situación está generando un nuevo modelo de consumidor totalmente isotópico que cuanto más lo quiera "encerrar", más agresividad e inestabilidad atómica demuestra.
Pero "vayamos al tema".... A partir de ahora deberá tener en cuenta lo siguiente, muy a pesar de sus propios sueños expansivos a costa de incrementar el número de clientes sin un cambio de metodología en la actuación sobre los más de 7.000.000 millones de estratos o capas de consumo existentes que se van incorporando cíclicamente en grupos de 700 millones de estratos cada 5 años. La verdad es que estimo que hay mercado para todos!!! :)) por lo menos, para los próximos 50 años.... en el caso de que la población no crezca más, demográficamente hablando.
Por todo ello, si usted quiere estar "ahí", deberá saber que...
  • El consumidor es receptor sensible. Por lo tanto, para influir en él, los ofertantes deben sincerarse y saber renunciar al resto de consumidores que no son iguales a éste.
  • El consumidor es "único en su especie" y está preparado para "fabricarse" sus propias soluciones. El trabajo de los ofertantes es completar dicha customización.
  • El consumidor rechaza la oferta publicitaria evidente, directa e incluso la "lateral". Solo acepta la oferta tangencial. Los ofertantes deberán modificar sus "mensajes" hasta alcanzar el grado de "masaje".
  • El consumidor desea sentir la sorpresa de un "encontronazo" (crash!) con la oferta y odia ser perseguido o emboscado. La oferta deberá comportarse como una diana y el consumidor, como un francotirador prudente y certero.
  • El consumidor prefiere "cosas" que funcionen sin entrar en aspectos internos, interiores o interinos. Solo que funcionen! Los ofertantes deberán eliminar las características técnicas de sus ofertas para comentar únicamente al "On/Off".
  • El consumidor desea, no necesita. La oferta deberá satisfacer dichos deseos ya que las necesidades pasan a ser genéricas y generales.
  • El consumidor mide el tiempo por segundos... Los ofertantes deberán reducir el "ciclo de vida" de sus productos a 3 ó 4 meses como máximo.
  • El consumidor de hoy no es el mismo que el de ayer y el de mañana, se pondrá a tiro hoy. El ofertante solo deberá mantenerse estático para seguir ofertando en caso de no poder ajustarse a dicha aceleración. Su consumidor cambiará pero sus ventas prevalecerán hasta agotarse el último estrato de consumo.
  • El consumidor no quiere ser llamado "consumidor", sino "selector". Quiere elegir en soledad y sin ser "visto".
Hasta ahora, lo más parecido a una asociación ha sido la oferta conjunta de un champú y un gel de baño con un precio apretado. Hoy en día, dicha asociación la realiza el Selector basándose en un deseo y no en una necesidad higiénica. Por ello no resulta extraño que aquel que disfruta con la música de Johnny Cash, tenga una guitarra "western", beba (en su caso) whiskey y sueñe con conducir una Harley... lo que no significa que a aquel que le gusta el sonido de una Harley Davidson, le guste la música de Carol King.